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"La obra podría haber comenzado
en primavera pero, a petición de los
comerciantes, hemos acordado que se inicien una
vez concluya la Feria del Rosario", ha explicado
Mula. La edil ha señalado la importancia que
tiene esta nueva remodelación, al tratarse de
una calle peatonal ubicada en el centro y que
tiene muchos comercios. Se trata de la conocida
como "calle del hambre", ya que en ella se
ubican una gran cantidad de negocios de
restauración, de forma que la renovación de su
imagen dotará de mayor atractivo a la zona,
tanto para los vecinos como para los visitantes.
La empresa Probisa será
la encargada de ejecutar los trabajos, que
cuentan con un presupuesto de 303.535 euros y un
plazo de ejecución de 2,5 meses. El tramo a
remodelar es el más largo de la calle, ubicado
entre calle Cervantes y Antonio Sedeño, ya que
el tramo que une la calle Cervantes con calle
España ya fue reformado.
La obra unificará la imagen de la
calle con la del resto de calles peatonales del
municipio. Así, se instalará una solería de
color gris pizarra y dibujos en el centro de la
calle de terrazo en cuero. Se mejorará la red de
saneamiento existente y se creará una nueva red
de aguas pluviales, haciendo así una doble red
de saneamiento. Además, se mejorará el
abastecimiento de agua a las viviendas mediante
una completa reforma, que incluirá una red
mallada, sistema que evitará que una avería
afecte a toda la zona..
La calle también verá
mejorado sensiblemente el alumbrado, que se
sustituirá por uno adecuado a la reforma de la
barriada. Se instalarán 11 farolas de brazo
extensible ornamentales. En cuanto a los
servicios, se creará una nueva conducción de
telefonía y electricidad, soterrando los
actuales cruces aéreos. También se reducirán las
barreras arquitectónicas y se instalarán 9
papeleras y 17 pilonas.
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